Homo sum et nihil humanum a me alieno puto

Mostrando las entradas con la etiqueta La cosa pública. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta La cosa pública. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de marzo de 2008

Estamos de enhorabuena: el PSOE vuelve a ganar las elecciones


Estamos de enhorabuena, sí señor. Y no lo digo sólo por ser socialista, sino porque de buena nos hemos librado. La victoria electoral del PSOE supone la continuidad de un proyecto que ha dado sus frutos ya en la pasada legislatura y también el seguir una línea --la de José Luis Rodríguez Zapatero, guste o no-- de hacer política basada en el diálogo y los buenos modos. El PP, en cambio, no presentó programa alguno: sólo crispación, agresividad, rencor y ataques muy graves contra el gobierno a diestro y siniestro, y discursos de extrema derecha que recordaban malos tiempos pasados.

Buena muestra de la rabia de los peperos fue el comportamiento amenazante y despectivo que mantuvieron un peligroso grupo de simpatizantes contra periodistas del grupo PRISA delante de la sede del PP en la calle Génova de Madrid. Yo lo escuché todo por la radio y fue vergonzoso. Les insultaron, amagaron conagredirles y luego, cuando Francino les pidió que le explicaran en antena lo que le enrabietaba de tal manera sólo dos se atrevieron a hablar y no dijeron más que memeces tales como que el PSOE iba a "romper España" o que la SER había mentido... Eran unos fanáticos, que se han ido creciendo durante estos cuatro años por culpa de los discursos incendiarios del PP.

Por eso hoy estamos de enhorabuena. Toda España. Ha vencido la honestidad y el partido que sí quiere trabajar en favor de todos los españoles. El PSOE ha sido fundamental en la historia más reciente de España,ayudando a afianzar la democracia y contribuyendo más que ningún otro partido al desarrollo del país en términos sociales, económicos y de libertades. Y deseo que así siga siendo.
P.S. Me dio pena que IU perdiese su grupo parlamentario. Es una formación histórica y, por votos, merecía más, ya que representa a más españoles que las fuerzas nacionalistas. Sobre todo me fastidió por Llamazares, que me parece buena gente. Pero hay que reconocer que la campaña de IU fue malísima. Deberán replantearse muchas cosas, y hacer limpieza dentro del partido: hay personajes nefastos que deben ir dejando paso a los jóvenes y parar de hacerle la cama a su líder (como Frutos y otros que no pararon de minar la posición de Llamazares).

sábado, 2 de febrero de 2008

¡Con la Iglesia hemos topado!

La jerarquía eclesiástica española anda rabiosa. Se diría que echa de menos el Antiguo Régimen. Las últimas declaraciones realizadas por la Conferencia Episcopal en contra "de los partidos que negocien con terroristas, que acepten el matromonio homosexual, que defiendan el aborto..." son execrables. Esos obispos no parecen haber comprendido todavía, en pleno siglo XXI, que la Iglesia está para atender los asuntos espirituales y las necesidades de esa índole de sus correligionarios. Nada más. La política, los asuntos terrenos, están bajo la jurisdicción de los poderes civiles y la Iglesia no tine que intervenir en ellos de ninguna manera. Ya lo dijo Cristo: "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios".
Entiendo que las costumbres, cuanto más arraigadas, son difíciles de olvidar. Cuarenta años de dictadura, en los que la Iglesia fue uno de los instrumentos dogmatizadores del régimen franquista, son muchos. Y esta Iglesia española es aún muy franquista. Sólo les falta llamar a la cruzada, porque por lo demás pocas cosas han cambiado. Siguen identificando a los "rojos" con el Diablo y apelando a una falsa moralidad que no es otra cosa que hipocresía. Se quejan de que se le llame matrimonio al homosexual (y no sólo por motivos etimológicos, eso es una mera fachada, sino porque son reaccionarios hasta la médula), mientras que ellos amparan a curas pederastas y otras perversiones. ¡Y pretenden dar lecciones!
Ahora lo último es hacer campaña por las bravas en favor del PP. Lógico, la actual cúpula del Partido Popular es tan fundamentalista como la jerarquía eclesiástica: ellos creen estar en posesión de la verdad y no escatiman artimañas, juego sucio y difaciones para conseguir el poder. a partir del cual volver a dominar al rebaño. Dice el aforismo latino "Timeo hominem unius libri".
Espero que el pueblo español demuestre que, como decía el gran Miguel Hernández, "nunca medraron los bueyes en los páramos de España".

martes, 24 de julio de 2007




He aquí la rectificación de El Jueves. Me parece genial que, a pesar de que intenten ponerlos contra las cuerdas, sigan manteniendo su carácter satírico. Experiencia en estas lides no les falta: superaron peores tragos durante el franquismo y, ni siquiera la censura de ese momento pudo con su irreverencia. ¡Bien por ellos!

lunes, 23 de julio de 2007


Como supongo que todos sabréis hace unos días el juez Del Olmo (no, no compartimos ningún parentesco; se nota ¿no?) mandó "secuestrar" la edición del semanario satírico "El Jueves" por esta portada. Y la cosa va a traer cola, pues, además, se ha bloqueado, por decisión judicial, el acceso a la página web de la revista y, según las últimas noticias, el dibujante y el guionista implicados en el diseño de la portada están llamados a declarar en la Audiencia Judicial.

La decisión el juez ha levantado mucha polémica, y con razón: lo que ha hecho recuerda al más puro y duro franquismo. ¡Manda narices que en plena democracia se atente de forma tan evidente contra uno de los derechos fundamentales del ciudadano: la libertad de expresión! Pero ha pasado, y ha sido en España.


Últimamente nos hemos vanagloriado mucho de lo ejemplar que fue la Transición española. Fue un proceso que nos llevó a la democracia y en la que los verdaderos demócratas dieron la cara y renunciaron a objetivos particulares en pos de la paz social (sobre todo la izquierda). Y salió bien. eso, sin embargo, no implica que fuese un proceso perfecto.


La polémica que estos días se ha levantado es herencia de los fallos y las rémoras que nos legó la Transición. Es bien sabido que --a diferencia de otras democracias europeas, como la a veces tan vilipendiada Italia-- en este país no se sometió a referéndum (esto es, a la voluntad popular, soberana) la continuidad o no de la monarquía (una monarquía, por cierto, que había sido acunada por el propio Franco). En vez de eso, se nos "coló" como parte indivisible del proceso democrático.


En virtud de la Constitución de 1978, la monarquía es inviolable; no se puede atentar de palabra u obra contra ella. No discutimos eso. El problema es saber dónde se halla el límite y, aún peor, dónde se pondrán el límite quienes se quieran erigir como defensores de la monarquía en tanto que pilar del Estado. Huele a levantamiento militar decimonónico, ¿verdad?. Pues cambiad militar por judicial y ahí tenéis lo que ha pasado. El ansia de protagonismo de un juez ha roto con la libertad de expresión de forma coactiva.


Al parecer la casa real no tuvo nada que ver. No se sabrá. El malestar por su parte es lógico, pero el dibujo no deja de ser un acto de irreverencia más de El Jueves. Es su estilo. Además, todas las semanas se queman con políticos y famosos varios sin tapujos. Es de suponer que a ellos tampoco les guste, pero aceptan el juego que implica la libertad de expresión. Eso es democracia. El buen o mal gusto es discutible, por supuesto, pero no la libertad. Y, de todas formas, la portada era una crítica al gobierno y su plan de subvención de la natalidad.


Esta España aún tiene mucho que aprender...