En un comentario a la entrada anterior se me cuestionaba la contribución al socialismo de Alfonso Guerra y del grupo sevillano. Sirvan estos fragmentos de una entrevista realizada a Guerra como muestra de su gran papel en la renovación del socialismo español y de su pasión socialista. Para saber más, recomiendo la lectura de sus memorias (que ya he comentado en una entrada anterior: "Una persona ejemplar"). Además, obras como su Diccionario de la izquierda son prueba de su atención al plano teórico.
viernes, 21 de marzo de 2008
martes, 11 de marzo de 2008
Vientos del pueblo
En una entrada anterior, dije esperar que en las elecciones se demostrase que España no es "un pueblo de bueyes". La victoria del PSOE, aunque no tan contundente como me habría gustado, sí que ha mostrado que la mayoría ("simple") del pueblo español no se deja manipular por los falaces discursos de esa derecha tan reaccionaria. Por ello, y porque siempre es un placer volver a los versos del gran Miguel Hernández, he decidido publicar este poema (el cual, por cierto, podría ser un digno himno para el pueblo español; aunque si así fuera no tardaría en ser manipulado)
Vientos del pueblo
Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos;
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su poderosa zarpa.
No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién al huracán puso
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?
Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala.
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.
Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
Vientos del pueblo
Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.
Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos;
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su poderosa zarpa.
No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién al huracán puso
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?
Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala.
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.
Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.
Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.
Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.
Miguel Hernández. "Vientos del pueblo me llevan", en Viento del pueblo.
Estamos de enhorabuena: el PSOE vuelve a ganar las elecciones

Estamos de enhorabuena, sí señor. Y no lo digo sólo por ser socialista, sino porque de buena nos hemos librado. La victoria electoral del PSOE supone la continuidad de un proyecto que ha dado sus frutos ya en la pasada legislatura y también el seguir una línea --la de José Luis Rodríguez Zapatero, guste o no-- de hacer política basada en el diálogo y los buenos modos. El PP, en cambio, no presentó programa alguno: sólo crispación, agresividad, rencor y ataques muy graves contra el gobierno a diestro y siniestro, y discursos de extrema derecha que recordaban malos tiempos pasados.
Buena muestra de la rabia de los peperos fue el comportamiento amenazante y despectivo que mantuvieron un peligroso grupo de simpatizantes contra periodistas del grupo PRISA delante de la sede del PP en la calle Génova de Madrid. Yo lo escuché todo por la radio y fue vergonzoso. Les insultaron, amagaron conagredirles y luego, cuando Francino les pidió que le explicaran en antena lo que le enrabietaba de tal manera sólo dos se atrevieron a hablar y no dijeron más que memeces tales como que el PSOE iba a "romper España" o que la SER había mentido... Eran unos fanáticos, que se han ido creciendo durante estos cuatro años por culpa de los discursos incendiarios del PP.
Por eso hoy estamos de enhorabuena. Toda España. Ha vencido la honestidad y el partido que sí quiere trabajar en favor de todos los españoles. El PSOE ha sido fundamental en la historia más reciente de España,ayudando a afianzar la democracia y contribuyendo más que ningún otro partido al desarrollo del país en términos sociales, económicos y de libertades. Y deseo que así siga siendo.
P.S. Me dio pena que IU perdiese su grupo parlamentario. Es una formación histórica y, por votos, merecía más, ya que representa a más españoles que las fuerzas nacionalistas. Sobre todo me fastidió por Llamazares, que me parece buena gente. Pero hay que reconocer que la campaña de IU fue malísima. Deberán replantearse muchas cosas, y hacer limpieza dentro del partido: hay personajes nefastos que deben ir dejando paso a los jóvenes y parar de hacerle la cama a su líder (como Frutos y otros que no pararon de minar la posición de Llamazares).
domingo, 2 de marzo de 2008
"Soberano Alcínoo, ilustre entre todos los hombres,
en verdad es esto hermoso, escuchar a un aedo
tal cual éste es, en su voz semejante a los dioses.
Pues yo afirmo que no hay otra cosa más agradable
que cuando la alegría posee a todo el pueblo
y los comensales en sala escuchan al aedo,
sentados uno junto a otro en fila, y al lado las mesas [están llenas
de pan y carnes, y de la crátera sacando vino
el copero lo lleva y lo vierte en las copas;
me parece en mis mientes que eso es lo más hermoso."
Odisea, IX, 3.
viernes, 22 de febrero de 2008
Con el corazón en Collioure
Azar, azar... Ayer le dedicaba una entrada a Alfonso Guerra y resulta que hoy es el aniversario del fallecimiento de Antonio Machado, uno de nuestros grandes poetas y figura muy querida por el propio Guerra, que visitó varias veces su tumba en la localidad francesa de Colliure (adonde Machado había llegado como exiliado en ese trágico 1939, muriendo al poco tiempo) y que es co-propietario de una librería en Sevilla cuyo nombre es el del poeta andaluz.
Siguiendo mi costumbre, no quiero dejar pasar esta ocasión para homenajear a Antonio Machado, sin duda gran poeta, pero también profundo filósofo, aunque ambas cosas, como decía Coleridge, van siempre unidas.
Para este sencillo gesto hacia Machado utilizaré -cómo no- sus propias palabras, (que tan hondo saben llegar al alma), en este caso sacadas, por un lado de sus Proverbios y cantares y, por otro, de su Juan de Mairena.
De Proverbios y cantares he escogido la siguiente estrofa (cantada magistralmente, junto con otras, por Paco Ibáñez en el Olympia de París):
"Ayer soñé que veía
a Dios y que a Dios hablaba;
y soñé que Dios me oía...
Después soñé que soñaba".
Son cuatro versos muy sencillos, rima a-b-a-b, pero que encierran un sentimiento sobrecogedor de anhelo, desilusión y resignación propio de todo hombre soñador.
Del Juan de Mairena, su fragmento inicial:
"La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.
El porquero -No estoy de acuerdo".
Reflexión, ésta, que encierra (valga la redundancia con el texto) una gran verdad: la desigualdad social y su artífice en muchos casos, el dinero, son los fabricadores reales de las verdades en este mundo hipócrita. Siempre hay un doble rasero, siempre el poderoso gana. Lo cual no quita que sigamos intentando cambiar esa despreciable situación.
A Antonio Machado, sempiterno a través de sus versos luminosos.
Siguiendo mi costumbre, no quiero dejar pasar esta ocasión para homenajear a Antonio Machado, sin duda gran poeta, pero también profundo filósofo, aunque ambas cosas, como decía Coleridge, van siempre unidas.
Para este sencillo gesto hacia Machado utilizaré -cómo no- sus propias palabras, (que tan hondo saben llegar al alma), en este caso sacadas, por un lado de sus Proverbios y cantares y, por otro, de su Juan de Mairena.
De Proverbios y cantares he escogido la siguiente estrofa (cantada magistralmente, junto con otras, por Paco Ibáñez en el Olympia de París):
"Ayer soñé que veía
a Dios y que a Dios hablaba;
y soñé que Dios me oía...
Después soñé que soñaba".
Son cuatro versos muy sencillos, rima a-b-a-b, pero que encierran un sentimiento sobrecogedor de anhelo, desilusión y resignación propio de todo hombre soñador.
Del Juan de Mairena, su fragmento inicial:
"La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.
El porquero -No estoy de acuerdo".
Reflexión, ésta, que encierra (valga la redundancia con el texto) una gran verdad: la desigualdad social y su artífice en muchos casos, el dinero, son los fabricadores reales de las verdades en este mundo hipócrita. Siempre hay un doble rasero, siempre el poderoso gana. Lo cual no quita que sigamos intentando cambiar esa despreciable situación.
A Antonio Machado, sempiterno a través de sus versos luminosos.
jueves, 21 de febrero de 2008
Una persona ejemplar

Había pensado en titular esta entrada "Un socialista ejemplar", pero creo que el hombre al que me refiero, Alfonso Guerra, es admirable globalmente como persona, pues siempre ha sabido mantener una coherencia entre sus actos y su ideología, basada en unos posicionamientos éticos y humanistas con los que me siento plenamente identificado y en una honestidad poco frecuente.
En estos momentos he comenzado la lectura del segundo (y último) tomo de sus memorias, Dejando atrás los vientos, dedicado al período en el que fue Vicepresiedente del Gobierno entre 1982 y 1991, tras haber terminado justo ayer el primero (Cuando el tiempo nos alcanza, que va de 1940 a 1982), lo que me ha permitido acercarme en profundidad a su forma de ver el mundo, la política, la vida... Fruto de ello se ha incrementado con mucho mi admiración por Guerra, al que sin duda confirmo como un referente personal ineludible.
Guerra, desde un profundo humanismo, aboga por un socialismo que impregne la política de una preocupación real por todos los seres humanos, intentando asegurar que su vida sea digna y que no sufra menoscabo alguno su libertad. Aunque no duda que la labor del gobernante es servir a sus ciudadanos, Guerra señala un objetivo que él hizo propio además del anterior: el intentar cambiar las cosas para alcanzar una sociedad más justa, un mundo más equilibrado. En la Introducción de Dejando atrás los vientos dice: "El mundo es muy injusto, lo era cuando llegamos los que estamos aquí y lo seguirá siendo cuando nos vayamos; pero es un acto de decencia, de dignidad, no aceptar la humillante, la cruel desigualdad que castiga a muchas personas" (p. 20).
Ese humanismo socialista de Guerra se manifiesta, además de en su compromiso social, con los más desfavorecidos, en su espíritu universal, su "concepción del ser humano universal, imposible de aceptar un encorsetamiento regional o provinciano" (p. 244 t. 1).
Alfonso Guerra es un luchador por la libertad y dignidad humanas, siempre fiel a sus principios y, al mismo tiempo, con una capacidad de autocrítica y reflexión que le llevan afirmar que ni el fin justifica los medios, ni los medios el fin. Desde su época de activista político clandestino durante la dictadura franquista, hizo gala de una gran conciencia de la responsabilidad, la lealtad personal, el compromiso con los demás y la honestidad. Siempre fue de cara, sin dobleces ni artimañas, sin esconderse y sin renunciar a la verdad.
Además, es innegable que su aportación ha sido fundamental para el afianzamiento de la democracia y las libertades civiles inherentes a ella en este país, tanto cuando estaba en la oposición (desde la cual fue uno de los grandes artífices, junto con Abril Martorell, con el que trabó una profunda amistad, del consenso constitucional) como desde su cargo de Vicepresidente del Gobierno, del que fue pieza imprescindible y, como se ha comprobado desde su salida del gobierno, irremplazable, dada su gran formación, su capacidad de trabajo, su valía intelectual y humana...
Por todo esto considero a Alfonso Guerra una persona ejemplar, un referente tanto ideológico como vital. Creo en su forma de ver la política y la vida en general: con un idealismo no desapegado de la realidad, con compromiso, solidaridad, diálogo, honestidad y transparencia y también con autocrítica y amor por la verdad y el bienestar común de todos los seres humanos, desde unos presupuestos éticos humanistas.
Animo vivamente a la lectura de sus memorias, muy cercana, honestas y sentidas; como es él mismo.
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sábado, 16 de febrero de 2008
Una buena carta de presentación del gran Marcello
El video que os invito a ver, con imágenes de álgunas de las mejores interpretaciones de Marcello Mastroianni, mi actor favorito como muchos sabéis, muestra en mi opinión la naturaleza del verdadero talento interpretativo. Marcello era un grande. Un actor con muchos recursos gestuales y expresivos, vital, camaleónico... Y honesto. En el film Mi ricordo si, io mi ricordo, donde hace un repaso a su carrera cinematográfica y, a partir de ella, a su experiencia vital, Marcellocomenta que le sorprenden de las declaraciones de muchos actores que dicen estudiar su personaje a fondo todo el día, sufriendo para interiorizarlo y encarnarlo al 100% en una suerte de metamorfosis. Le parece una broma. Para él, "actuar es la mejor profesión del mundo: te pagan por jugar". Claro que talentos como el suyo ha habido pocos.
Aquí os dejo el enlace:
http://es.youtube.com/watch?v=CmFcCxaovT4
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