Homo sum et nihil humanum a me alieno puto

domingo, 1 de febrero de 2009

Arredor de si.


En ocasións, para que unha obra que fala da terra propia sexa sentida fondamente hai que lela lonxe da casa. Asi me sucedeu a min coa novela do gran Otero Pedrayo Arredor de si. Nela, don Ramón presenta o proceso polo que Adrián, un xove licenciado en Filosofía e Letras e fillo da pequena fidalguía do interior de Galicia chega a recoñecer a súa identidade galega, despois de tela buscado nos libros e nas paisaxes de Castela, Madrid e Europa. Escrita en 1930, a novela é unha mostra do que o propio Otero Pedrayo e os seus compañeiros da Xeración Nós experimentaron: intelectuais que comezaron buscando fóra a novidade, o xenuíno, e que o atoparon finalmente na propia terra. Marabillados pola esencia da Galicia, da súa terra, da súa cultura tradicional, das súas xentes, os integrantes do grupo Nós (Castelao, Otero Pedrayo, Risco, os Vilar Ponte...) quixeron dignificar a imaxe e o ser dos galegos e se volcaron en ensalzar o seu maior tesouro: a súa lingua. O personaxe de Adrián non é senón a trasunto destes galeguistas. Lendo a novela, ademais de deleitarse un coa tan poética prosa de Otero Pedrayo e co seu galego xenuíno e vivaz, é inevitable sentir un fondo amor pola nosa Galicia e orgullo. Eu non son nacionalista, pois creo no cosmopolitismo e nun concepto universal do ser humano, pero si son galeguista e amo a terra que me viu nacer. Na novela hai momentos moi emotivos: cando o moribundo tío-avó crego de Adrián lle pide que lle ensine o mapa de Galicia, ou cando en auto Adrián se reencontra con Galicia e sinte a universalidade de Santiago.

Esta novela é boa mostrar dos magníficos froitos que deu a fecunda intelectualidade galega antes da Guerra Civil; unha intelectualidade que durante o franquismo soubo refacerse e pasar a testemuña á seguinte xeración (a das festas Minervais, de Franco Grande, García Bodaño, Bernardino Graña, Méndez Ferrín, Arcadio López-Casanova...).

domingo, 25 de enero de 2009

Mañá da miña rúa

Entrou a mañá no meu pobo
tan limpa, tan redonda e pura
como unha mazá
sobre un espello.

Hoxe, a miña rúa está aberta.

¿Xogan os anxos
nas cornisas das casas?

Ela foi a primeira que pasou
cos seus ledos cadrís:
dous cachos de luz combados abalábanse
sobre un negro tenro.
As ventás, despertas,
ollábana caladas, ditosas.

Dúas raparigas loiras páranse,
unha no sol, outra na sombra.
Ouro tenro dos seus brazos,
prata donda dos seus ombros.

Agora, un obreiro pasa
cun espello enriba da súa cabeza.
Il non sabe que se vai levando
o ceo e unhas nubes brancas.

Alónxanse, alónxanse...
E pola pulida prata
esvaran a luz i a sombra.
Torbeliño brillante, veloz...
un neno en bicicleta.

A rúa remata lonxe,
coma se fose ó mar.
O neno pérdese.

Luís Pimentel. Sombra do aire na herba (1959).

jueves, 22 de enero de 2009

El mar. La mar.

El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!

¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?

¿Por qué me desenterraste
del mar?

En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.

Padre, ¿por qué me trajiste
acá?

Rafael Alberti. Marinero en tierra (1924).

viernes, 5 de diciembre de 2008

Suzanne

"Suzanne takes you down to her place newer the river
You can hear the boats go by
You can spend the night beside her
And you know that she's half crazy
But thats why you want to be there
And she feeds you tea and oranges
That come all the way from China
And just when you mean to tell her
That you have no love to give her
Then she gets you on her wavelength
And she lets the river answer
That you've always been her lover
And you want to travel with her
And you want to travel blind
And you know that she will trust you
For youve touched her perfect body with your mind.

And Jesus was a sailor
When he walked upon the water
And he spent a long time watching
From his lonely wooden tower
And when he knew for certain
Only drowning men could see him
He said all men will be sailors then
Until the sea shall free them
But he himself was broken
Long before the sky would open
Forsaken, almost human
He sank beneath your wisdom like a stone
And you want to travel with him
And you want to travel blind
And you think maybe you'll trust him
For hes touched your perfect body with his mind.

Now Suzanne takes you hand
And she leads you to the river
She is wearing rags and feathers
From salvation army counters
And the sun pours down like honey
On our lady of the harbour
And she shows you where to look
Among the garbage and the flowers
There are heroes in the seaweed
There are children in the morning
They are leaning out for love
And they will lean that way forever
While suzanne holds the mirror
And you want to travel with her
And you want to travel blind
And you know that she will trust you
For shes touched your perfect body with her mind."

Leonard Cohen, Suzanne.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Segovia

Nunca había estado en Segovia, así que el pasado domingo, mi amigo el Teutón y yo decidimos visitarla. Hizo un día típico del invierno castellano: el cielo gris, un frío seco y cortante y un paisaje urbano y campestre (el que se veía a las afueras de la ciudad) que yo denominaría estoico -si se me permite otorgarle personalidad al paisaje castellano. Una estampa que gustaba mucho a don Antonio Machado, que vivió doce años en Segovia, como catedrático de francés del instituto de la ciudad. La pensión en la que vivió es hoy una casa-museo dedicada a él. No sabía de su existencia, y fue una bonita sorpresa y uan oportunidad única de acercarme a uno de los lugares vitales del poeta. Allí me compré su Soledades. Galerías. Otros poemas, con el sello del museo que lleva su efigie, con lo que la visita ha servido para meterme de lleno en su obra.
Lo curioso es que ya incluso antes de saber que allí estaba la casa-museo de Machado Segovia me hacía recordar a la Generación del 98 y su gusto por las tierras castellanas. También me acordé de mi gran profesor de Literatura Universal del Instituto, Jorge de Vivero, que comparte con los noventayochistas el placer de viajar y conocer Castilla. Asimismo, me vino a la mente el nombre de uno de los mejores amigos de mi padre mientras estudió en Madrid: Ricardo, segoviano que es para mí un personaje entrañable que forma parte de mi memoria familiar de tantas veces que mi padre y yo hemos hablado de esos tiempos.
Además de Machado y del sobrio -árido, desnudo, incluso- paisaje castellano, Segovia me ha dejado dos imágenes más: la del majestuoso acueducto, a mayor gloria de mis queridos romanos, y la del alcázar de los Trastámara, que me llevó a pensar en los turbulentos y a la vez apasionantes tiempos bajomedievales. Ese período siempre me ha resultado muy atractivo, en varios aspectos, y no pude evitar recitar en el alcázar algunos versos de las sobrecogedoras Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique. Esta tierra castellana rezuma mucha poesía de recogimiento.

martes, 11 de noviembre de 2008

Un dios salvaje


El pasado viernes fui al teatro a ver una obra de la que se ha hablado muy bien desde que se estrenó y con razón. Un dios salvaje (Le dieu du carnage), de Yasmina Reza, es una comedia de trasfondo trágico, pues señala sin tapujos y con ironía -sarcasmo incluso- las apariencias e hipocresías en las que se ampara nuestra sociedad. Un niño pega a otro en el parque y los padres de ambos se reúnen en la casa de una de las familias para hablar de lo ocurrido. Lo que comienza con muy buenas maneras acaba en un desenmascaramiento de las miserias que cada uno de ellos esconde: el egoísmo, el rencor, la falta de ética, la envidia, la superficialidad... Un dios salvaje recupera, a mi parecer, la tradición europea de la crítica social y resulta, curiosamente, una grata novedad en un mundo teatral demasiado afectado todavía por esa enfermedad llamada posmodernismo (pedantería y timo, diría yo).
Maribel Verdú y Aitana Sánchez-Gijón están extraordinarias en sus papeles, pero no se quedan atrás su compañeros de reparto, Pere Ponce y Antonio Molero, que no son en absoluto meras comparsas sobre el escenario.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Obama y la posibilidad de un cambio.


Change we need, decía uno de sus eslóganes, y hoy el cambio ha llegado: Barack Obama, "el Afortunado" (si seguimos la etimología de su nombre), es al fin presidente de los Estados Unidos. Y, en mi opinión, es una buena noticia para todos. Este hombre se ve honesto, cae bien, tiene carisma, gran oratoria y, lo que es más importante, parece creer en el mensaje de esperanza y fraternidad que transmite. Su discurso, su presencia, su forma de ser... constituyen un soplo de aire fresco en la política norteamericana, encerrada en patrioterismos y en la autopromoción de influyentes clanes políticos (los Bush, los Clinton). Al fin un mestizo ha llegado a la Casa Blanca, larga espera desde que comenzó (con el chispazo de la rebelión de la valiente Rosa Parks) la lucha por los Derechos Civiles en EEUU. Porque Obama no es sólo negro, es mestizo, con lo cual su victoria es aún más relevante: no es una revancha, es una superación de viejas desigualdes. Además, en sus discursos Obama ha presentado lo más parecido a la socialdemocracia que se ha visto en EEUU desde Franklyn Delano Roosvelt. Esperemos que pueda llevar a la práctica sus ideas de cambio y que definitivamente se confirme que es, como se diría en la antigua Roma, "favorito de la Fortuna" y que eso revierta en el pueblo y en un nuevo concierto internacional. Al igual que opinaba Josep Ramoneda hoy en El País, yo también tengo ganas de volver a hablar bien de Estados Unidos.