
jueves, 25 de junio de 2009
martes, 19 de mayo de 2009
A Benedetti, in memoriam

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos.
Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible.
Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos.
Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos.
Mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple.
Mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
domingo, 17 de mayo de 2009
Ramón Piñeiro, Letras Galegas 2009

miércoles, 29 de abril de 2009
L'amitié y Las invasiones bárbaras
Esta bella canción, L'amitié, interpretada en 1965 por la también bellísima Françoise Hardy (de la que me he enamorado, claro, pues es el tipo de mujer que a mí me gusta, ver infra), la he conocido hoy mismo (aunque ya me sonaba, como su cantante, por mis padres) y me ha encantado, como era de esperar en un romántico como yo. Es uno de los temas que aparecen en una magnífica película que he visto hoy, Las invasiones bárbaras (de Denys Arcand, 2003), producción franco-canadiense que recomiendo encarecidamente.
L'AMITIÉ
Beaucoup de mes amis sont venus des nuages
Avec soleil et pluie comme simples bagages
Ils ont fait la saison des amitiés sincères
La plus belle saison des quatre de la terre
Ils ont cette douceur des plus beaux paysages
Et la fidélité des oiseaux de passage
Dans leur coeur est gravée une infinie tendresse
Mais parfois dans leurs yeux se glisse la tristesse
Alors, ils viennent se chauffer chez moi
Et toi aussi tu viendras
Tu pourras repartir au fin fond des nuages
Et de nouveau sourire à bien d'autres visages
Donner autour de toi un peu de ta tendresse
Lorsqu'un un autre voudra te cacher sa tristesse
Comme l'on ne sait pas ce que la vie nous donne
Il se peut qu'à mon tour je ne sois plus personne
S'il me reste un ami qui vraiment me comprenne
J'oublierai à la fois mes larmes et mes peines
Alors, peut-être je viendrai chez toi
Chauffer mon coeur à ton bois.

lunes, 20 de abril de 2009
Romance del Conde Niño
es niño y pasó a la mar;
va a dar agua a su caballo
la mañana de San Juan.
Mientras el caballo bebe
él canta dulce cantar;
todas las aves del cielo
se paraban a escuchar;
caminante que camina
olvida su caminar,
navegante que navega
la nave vuelve hacia allá.
La reina estaba labrando,
la hija durmiendo está:
-Levantaos, Albaniña,
de vuestro dulce folgar,
sentiréis cantar hermoso
la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre,
la de tan bello cantar,
sino es el Conde Niño
que por mí quiere finar.
¡Quién le pudiese valer
en su tan triste penar!
-Si por tus amores pena,
¡oh, malhaya su cantar!,
y porque nunca los goce
yo le mandaré matar.
-Si le manda matar, madre
juntos nos han de enterrar.
Él murió a la media noche,
ella a los gallos cantar;
a ella como hija de reyes
la entierran en el altar,
a él como hijo de conde
unos pasos más atrás.
De ella nació un rosal blanco,
de él nació un espino albar;
crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar;
las ramitas que se alcanzan
fuertes abrazos se dan,
y las que no se alcanzaban
no dejan de suspirar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar;
della naciera una garza,
dél un fuerte gavilán.
Juntos vuelan por el cielo,
juntos vuelan a la par.
La versión cantada por Paco Ibáñez es hermosísima. Así conocí yo este romance, buena muestra de la riqueza de la creación popular española tradicional.
domingo, 19 de abril de 2009
Amores, en recuerdo de Mari Trini
Amores se van marchando
como las olas del mar.
Amores los tienen todos
pero quién los sabe cuidar.
El amor es una barca
con dos remos en el mar.
Un remo aprietan mis manos,
el otro lo mueve el azar.
Quién no escribió un poema
huyendo de la soledad,
quién a los quince años
no dejó su cuerpo abrazar,
y quién cuando la vida se apaga
y las manos tiemblan ya,
quién no buscó ese recuerdo
de una barca naufragar.
Amores se vuelven viejos
antes de empezar a amar,
porque el amor es un niño
que hay que enseñar a andar.
El amor es como tierra
que hay que arar y sembrar.
Míralo al caer la tarde,
que no lo vengan a pisar.
Quién no escribió un poema
huyendo de la soledad,
quién a los quince años
nodejó su cuerpo abrazar,
y quién cuando la vida se apaga
y las manos tiemblan ya,
quién no buscó ese recuerdo
de una barca naufragar.
miércoles, 8 de abril de 2009
Cristo se detuvo en Éboli

